Desde la planicie marítima de Bretaña, atravesamos la parte mas oriental de la gran llanura europea, recorriendo Francia de banda a banda, de oeste a este, en busca de las altas cumbres de los Alpes. En los Ecríns quedamos con Lluis, Eva, Ramón y Carma… para disfrutar una vez más, esta vez con ellos, de este paraíso de la escalada.
Tardamos casi dos días en llegar, Hicimos noche de camino, la primera en Val-d’Oire-et-Gartempe (donde estuvimos viendo la ceremonia inaugural de los Juegos Olímpicos) y la segunda en Saint-Genis-l’Argentière (dimos un paseo al atardecer por la aldea, se celebraba una boda en una finca cercana). [ALBUM DE FOTOS]
[0728-domingo] Penetramos en Alpes por Grenoble. La carretera que nos trajo hasta aquí desde L’Argentière es estrecha y de montaña, pero muy tranquila y con buenas vistas. Hacía mucho calor y, a poco de cruzar la ciudad, tuvimos que buscar un lugar de sombra en el que atracar y tomamos un refrigerio. La carretera que bordea la Barre des Ecrins por el norte subiendo hacia el Col de Lauteret es preciosa. La potente luz de la tarde de verano marcaba con fuerza los relieves, gargantas y torrenteras, enormes cascadas… todo un disfrute para la vista. Menudo paseo. Había mucho tránsito pues era domingo y se notaba, sobre todo por el talante de algunos conductores. Llegamos a Ailefroide entorno a las 6:20 de la tarde, el camping estaba petado, o al menos eso creíamos ya que unos días después comprobamos que se podía llenar todavía más. No estábamos acostumbrados a verlo así. De todos modos, como siempre, a pesar del abarrote, la tranquilidad reina en este lugar. Las montañas imponen su silencio.
[0729-lunes] Pasamos la mañana haciendo deportiva. Los amigos llegaron a media tarde. Ellos se alojaron en la gite que hay a la entrada del camping. Está muy bien el albergue, tiene unas cocinas muy amplías y bien delimitadas para cada grupo. Todo resulta muy espacioso, el comedor y el exterior.
[0730-martes] Subimos a hacer Spit on cup [Instagram], la bajada de esta vía tiene un rapel volado de casi 70 metros. Impresionante la vista bajando la pared, mientras se va «quemando» el reverso. Eva no vino en esta ocasión, se quedó en el albergue.
[0731-miércoles] La Raclure [Instagram]. Una vía curiosa y muy solicitada. De hecho llevábamos gente por delante (nosotros éramos dos cordadas) y detrás nos seguían a toda mecha una cordada de tres chicas jóvenes y rápidas. Muy buenas escaladoras, ellas subieron en el último largo por la versión más difícil. La lluvia amenazaba un poco, sólo un poco de orballo cuando ya estábamos abajo. Pasamos la tarde muy entretenidos en el jardín del albergue. Eva nos contaba historias interesantes acerca de su trabajo.
[0801-jueves] Para que Eva probase un poco como se sentía volviendo a las grandes pareces, tratamos de ir a hacer deportiva en la pared del contrafuerte. Y digo tratamos porque se convirtió en un imposible. Aquello estaba lleno, sobre todo de cursos de escalada. Decidimos entonces, Eva estaba animada, hacer una vía larga: Remonte-pente-directe [Instagram]. En nuestra cordada se vino Carma, detrás subieron Ramón, Eva y Lluis. Esa noche, después de la cena, en el albergue, Luis tuvo un bajón de tensión. Fue un momento de preocupación que a mi me hizo correr como loca, a oscuras y saltándome todo lo que se encontraban mis piernas, hasta la furgo a buscar el tensiómetro. Finalmente todo quedó en eso, en un pequeño susto.
[0802-viernes] Nos despedimos de los amigos que salían temprano hacia su nuevo destino: Queyrás. Antes tenían pensado acercarse a BrianÇon a hacer un poco de turismo. Nosotros recogimos con calma el campamento y a última hora de la mañana comenzamos nuestra ruta, ya de vuelta a España. Nuestra calma habitual nos llevó por carreteras secundarias, bajamos recorriendo gran parte del valle del Ródano por la rivére del Eygues, una carretera curiosa geológicamente y muy bonita. La tormenta amenazaba a lo lejos por el oeste, íbamos hacia ella. Decidimos buscar un lugar para descansar y hacer noche sin llegar a cruzarla. Paramos en el Intermarché de Nyons a hacer una pequeña compra y finalmente nos detuvimos al lado del castillo de Suce la Rouse, en un aparcamiento muy tranquilo y recomendable para la pernocta. Después de la cena nos dimos un paseo por el pueblo, viejo y desgastado. Estaba en fiestas, la música reverberaba por todas partes y nos acercamos un rato a ver la verbena. .
[0803-sábado] Desayuno tranquilo y soleado (Luis fue a buscar bollería a la bulangerie del pueblo). La tormenta finalmente no rompió, la noche había sido tranquila. Antes de continuar la ruta aseamos la nave en un punto de servicios para autocaravanas que hay al otro lado del pueblo. El resto del día lo pasamos prácticamente en carretera. En Montpellier nos hicimos un nudo o bucle tratando de bordear la ciudad, la información de los paneles en la rocade no estaba muy clara. El caso es que resultó ser un poco laberíntico porque por dos veces hicimos el mismo recorrido. Salvado el obstáculo paramos en el aire de Maksim Paulhan a hacer un refrigerio, sin bajarnos de la nave apenas para dejar la basura. Hacía calor y aquí habíamos encontrado una sombra entre árboles. Había mucho tráfico y gente. Desde allí tardamos todavía unas 5 horas en llegar a Capelles, donde nos estaban esperando Nuria y Manel.

