Abandonamos Puertojuande con la esperanza de que en el país extremeño encontraríamos el sol. Tras meses de lluvias constantes y semanas de aguaceros por toda la península, la meteo indicaba que en los próximos días sólo Extremadura gozaría del sol de mayo que propio de estas fechas. Nosotros teníamos proyectado ir a Cataluña, era nuestra idea, pero hubimos de cambiarla. Y fue todo un acierto. No sólo viajamos por fin a la primavera que buscábamos sino que también hicimos un gran descubrimiento, dos escuelas de escalada con muchas posibilidades: El Castellar de Zafra y Puerto Roque, en la frontera portuguesa entre Valencia de Alcántara y Marvao.
[0512 | lunes] Llegamos a Guadalupe cerca de las siete de la tarde y atracamos en el parking de acogida para peregrinos que hay a la entrada del pueblo. Lo primero, la comida del día: pollito asado con arroz integral y ensalada LTC. Después salimos a dar un paseo, pero lo que prometía ser uno de los pueblos mas bonitos de España, resultó un poco fiasco. Apenas cinco calles con casas antiguas y viejos soportales medievales de madera, presidido todo por el Real Monasterio de Santa María de Guadalupe, reconocido por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad desde el año 1993. Vimos la hospedería, el hospital de San Juan Bautista hoy convertido en Parador Nacional, la plaza donde está la fuente construida con la pila bautismal en la que se dice fueron bautizados los primeros nativos que vinieron de América, y los arcos de Sevilla, de San Pedro y del Chorro Godo, restos de las tres puertas de acceso que atravesaban la muralla del primer cinturón defensivo del monasterio. Estaba todo muy tranquilo y bastante cerrado, así que pospusimos la visita a la mañana siguiente.
[0513 | martes] Visitamos el monasterio por la mañana, bueno, lo poco que dejaban ver de semejante monumento, apenas una parte del claustro mudéjar y tres salas-museo: La de Bordados, en el antiguo refectorio monacal, en el de libros miniados confeccionados en el taller de escribanía del monasterio, y el de pintura y escultura, con algunos lienzos de Zurbarán que proceden del altar de la sacristía, El Greco y Goya. La visita incluye también el relicario, la sacristía y el camarín de la virgen. Todo ello en un tiempo record de 45 minutos. Cuando se lo comentamos a la guía, ella muy amable, nos permitió volver a entrar y repetir el recorrido con el siguiente grupo, lo cual nos permitió ver con detalle lo que habíamos pasado a toda prisa en la visita anterior. Al finalizar visitamos por nuestra cuenta la basílica y el claustro gótico que está en la hospedería el monasterio [Instagram].
Poco después de las 2 de la tarde abandonamos Guadalupe y nos fuimos a visitar el Museo Nacional de Arte Románico de Mérida. Estaba en obras una buena parte de la instalación y por lo tanto la entrada ese día era gratuita (no tuvimos oportunidad de beneficiarnos como amigos de los los museos). Lo que más me llamó la atención fueron los mosaicos [Instagram]. Después fuimos caminando hasta la plaza de España y nos tomamos unas cerves con pestorejo.
A las 21:35 llegamos al área de autocaravanas de Zafra, ya familiar para nosotros.
[0514 | miércoles] El objetivo de volver por Zafra es acercarnos a una escuela de escalada que está a las afueras, al oeste de la ciudad, en El Castellar. Luis había recopilado gran cantidad de información sobre las vías que allí se pueden hacer. Muchas de ellas creadas recientemente durante y después de la pandemia por los escaladores locales. Esta mañana subimos con la furgo a reconocer el terreno y escalar un poco, por una estrecha pista de cemento por la que apenas cabíamos nosotros. Aparcamos en un espacio un poco abierto al lado del camino que sube a los pies de vía y allá que nos fuimos, bordeando los sectores por la parte trasera y destrepando después por una de las pequeñas canales que separan los seis bloques de paredes de cuarcita [Instagram]. Al bajar, después de comer ya instalados de nuevo en el área, nos fuimos a dar un paseo por el pueblo y descubrimos, al ver tanta gente sobre todo niños por la calle ya en la noche, que al día siguiente era festivo local: San Isidro.
[0515 | jueves] Hoy subimos a El Castellar andando [Track]. Decidimos dejar la furgo aparcada en la pista de tierra cerca del río y subir por el mismo camino de cemento pero a patitas, y qué bien hicimos puesto que quizá por ser festivo había un par de vehículos aparcados en el mismo lugar donde dejamos el nuestro el día anterior, y no no cabría, incluso tendríamos cierta dificultad para darle la vuelta. Al igual que el día anterior pasamos disfrutamos de un día de escalada espléndido. El lugar es muy agradable y tranquilo, a nuestra espalda, una llanura inmensa típica extremeña y las calles blancas de Zafra agrupadas, en primer término. Esa tarde nos incorporamos al ambiente festivo del pueblo y nos tomamos unas Cruzcampo especial bajo los soportales de la bella plaza Chica. .
[0516 | viernes] Abandonamos Zafra después de asear la nave y pusimos rumbo al embalse de Alange. Allí, antes de que apretase el calor, hicimos un par de vías, Luis tres. Allí descubrí que debía estar pasando un alergia, al parecer de olivo, ya que una pareja de escaladores que se acercaron con la misma sintomatología y ellos lo tenían claro. Este lugar es muy bonito, y a él hemos vuelto con cierta morriña [Instagram], pero aún así este es el que menos nos ha gustado de los tres lugares extremeños de escalada que visitamos en este viaje, supongo que porque las vías son mas duras y las que están a nuestro alcance ya las hemos hecho en otras ocasiones que hemos venido aquí,
Aprovechamos las horas de mas calor del mediodía para hacer una compra en Mérida, ya de paso a nuestro nuevo destino. Entorno a la 5 de la tarde atracamos en el área de autocaravanas junto a la plaza de toros de Valencia de Alcántara, que nos acogería los siguientes tres días.
Había una autocaravana ocupando el punto de servicios del área y extrañamente permaneció allí un par de noches, menos mal que traíamos nuestra nave convenientemente aseada. Después de merendar-cenar, salimos a reconocer las calles el pueblo y pudimos sorprendernos ya con las pequeñas y bien cuidadas casitas del Barrio Gótico Judío, protegido como patrimonio histórico desde 1997.
[0517 | sábado] Subimos hasta Puerto Roque, en la Sierra de San Pedro y dejamos la furgo en el parking de la antigua aduana portuguesa. Ambos puestos fronterizos, hoy en desuso, disponen de un buen espacio de aparcamiento, en el lado español, mas pequeño, hay mas sombra. Las paredes son de cuarcita y tienen orientación sur, por lo que subimos pronto pensando que haría calor mas tarde. Para probarnos, en este primer día utilizamos el sector de Chupitolandia, de vías cortas y fáciles. De vuelta en Valencia de Alcántara, por la tarde nos fuimos a dar un paseo por el Barrio Gótico-Judío y la sinagoga [Instagram]. Precisamente ese día estaban haciendo representaciones históricas en diferentes plazuelas y calles. Visitamos también la Casa-museo de Interpretación donde nos proporcionaron información para ver los dólmenes de la zona.
[0518 | domingo] Aparcamos en la parte de la aduana española y subimos [Track] hasta el sector Pradera alta [Instagram]. Por la tarde hicimos una ruta para visitar los Dólmenes de la Aceña de la Borrega [Track]. El paisaje era precioso, los caos de piedras graníticas lo inundaban todo, entre bosques de encinas [Instagram].Con la luz del atardecer, todo mostraba otro relieve.
[0519 | lunes] Hoy subimos hasta el sector Prehisótico [Track] que nos había recomendado el día anterior uno de los equipadores [Instagram] y visitamos a las pinturas del Abrigo de Puerto Roque. Al bajar atracamos la nave en el polígono de Valencia de Alcántara porque desde allí parte la ruta para visitar los Dólmenes de Zafra.
[0520 | martes] Para subir al sector Los Diedros.[Track] atracamos de nuevo, como el primer día, en el lado portugués. La escalada de esta mañana fue la más dura y quizá la más interesante [Instagram].
Con pena abandonamos este espacio de divertimento tan tranquilo y que tan buenos momentos nos ha proporcionado. Tenemos que partir pues compromisos familiares nos esperan en Galicia y hacía allí nos encaminamos. De camino paramos en el Carrefour de Plasencia y compramos unos lomos y una caja de perrunillas en Vega, una charcutería delicatessen. Llegamos al área de autocaravanas de Béjar a las 19:15 horas. Allí, una buena comida y un merecido descanso después de un día intenso.
