Para celebrar los 40 escalamos El Cancho por la Sur Clásica y brindamos con «SuperBock negra sin». Era domingo y temíamos que hubiese mucha concurrencia, pero ese día el El Cancho fue un regalo exclusivo para nosotros [ver Instagram]. Disfrutamos más de una hora en la intimidad de la cumbre. Tanto en la subida como en la bajada, estuvimos solos. Al llegar a la nave descorchamos el cava para sellar el momento.

La noche anterior

Llegamos de víspera al aparcamiento de Las Machacaderas a pasar la noche y, nada mas llegar, hicimos la comida principal del sábado bajo los pinos, en el merendero (bacalao con pisto y alter). Después nos dimos un paseo por la pista que sube hacia las zetas y volvimos con las primeras luces de la luna casi llena: O luar na Pedri é unha ledicia.