[20210617 | jueves] Salimos de Puerto Juande a media mañana. Destino primero: Ourense. Es el cumpleaños de Goyo y vamos a celebrarlo esta noche con él y con Fina. Nos recibieron en su preciosa cocina con moitas cousiñas ricas. Pasamos una velada estupenda, regada de ricos vinos y bordada con licor café.

[20210618| viernes] De camino a Pontedeume, paramos en Agolada y descubrimos Os Pendellos. Un antiguo mercado medieval que han restaurado divinamente y que nos tuvo entretenido un buen rato. En Agolada celebran feria en este recinto todos los días… de cada mes

[20210619-20| sábado y domingo] Disfrutamos con mi madre en Os Loureiros, la casa de Maly donde ella suele pasar el fin de semana. Mi hermana y su familia estaban celebrando el compromiso de hecho que Celia y Alejandro se hacían y celebraban en

[20210621 | lunes] Pasamos la noche muy tranquila en el parking de los moteles, al lado del paseo marítimo. Habíamos cenado con Isa en el Bar Barón, celebrando por fin la firma de su plaza. Pero me levanté incómoda, no había dormido bien a causa del oído, me había estado molestando desde la cena, y el dolor se iba incrementando. Así que decidí acercarme a urgencias. Allí me atendieron rápido: otitis (tratamiento: antibiótico durante 7 días). En el mismo aparcadle centro de salud preparamos y tomamos una infusión con un pequeño bocadillo con pan de A Regueira. Aprovechamos el momento para llamar a la tía Luisa, era su santo. Después, hicimos una pequeña compra en el Froiz y salimos de Pontedeume rumbo a Panticosa. En un principio teníamos idea de llegar allí esa misma noche, pero el viaje duró casi dos días…

En Vilalba enganchamos con la A8, la preciosa Autovía del Norte que no abandonaríamos hasta Bilbao. De camino comimos una original empanada integral en el parking del Gadis de Ribadeo (donde la compramos). También paramos esa misma tarde en el Fórum de Gijón, donde compramos 6 cintas exprés.

Poco antes de las diez de la noche llegamos al área de autocaravanas de Victoria. Cenamos y nos dispusimos a nuestro merecido descanso. Después de la fatídica noche anterior, yo lo necesité taba y el sentó de maravilla.

[20210622 | martes] Tras el desayuno, bajo nubes amenazantes, sacamos las lanzaderas de la bodega y nos fuimos a dar una vuelta por el centro de la ciudad. Llovió un poco pero pudimos refugiarnos en los soportales de la catedral. Después, nos acercamos al taller de MAN en Nanclares de la Oca. Teníamos que cambiar aceite y aprovechamos el momento “boxes” para recorrer con las lanzaderas un par de pistas interesantes muy cerca del polígono industrial. En Nanclares tomamos una cervecilla y Luis con ración de tortilla. Nos llevamos los vasos.

Recogimos la nave y volamos hacia Pamplona, allí pasaríamos moche en el área de autocaravanas. Al atardecer recorrimos el centro de la ciudad con las lanzaderas. Mucho ambiente en las calles de los toritos.

[20210623 | miércoles] Ya miércoles, el pronóstico meteorológico sigue sin ser bueno: tormentas todo el día en Panticosa. Aún así, decidimos tirar para allí, con la esperanza de que al día siguiente tendríamos buen tiempo. De camino, la carretera preciosa por cierto, paramos en Jaca para asear la nave. Llegamos a Baños de Panticosa a primera hora de la tarde. Tarde “tormentosa”. Noche de San Juan sin fulión.

[20210624 | jueves] Amanece un día precioso y, animados, decidimos bajar con las lanzaderas hasta el pueblo de Panticosa a comprar pan. El paseo en bicicleta por esta carretera nos encantó. La hemos recorrido muchas veces en coche pero de este modo se disfruta mucho más del paisaje, las montañas y el cañón del río.

De nuevo ya de vuelta en el campamento base, nos disponemos a acometer El Molondro. Pero al llegar a pie de vía, gran decepción, la pared estaba encharcada. Bajamos de nuevo a la nave. Picamos algo y decidimos salir de nuevo a hacer la vía de El Nano y el Espolón Rebollón, que está por encima de aquella. Este último, muy bonito y vertical en el tercer largo. Esa misma tarde al parecer se cayó una gran piedra en la ladera de la pedrera que hay a la izquierda del Nano. Debió ser un escándalo por el ruido y la nube de polvo que provocó, pero nosotros no nos enteramos. Suponemos que debió de suceder mientras bajábamos del espolón por el camino pegado al río. Por la noche, después de cenar, dimos un pequeño paseo por el lago.

[20210625 | viernes] Que bonito es Baños de Panticosa. Sobre todo en los días tan soleados como el de hoy. Tras un reposado desayuno con vistas, decidimos mover la nave. Estaba atracada al lado de la casa de piedra, donde la dejamos el día que llegamos ante la amenaza de tormentas, buscábamos un lugar alejado de árboles. Hoy, por el contrario, iba a ser un día muy soleado por lo que decidimos ponerla cerca de una sombra, pensando sobre todo en el mediodía. Encontramos un hueco en la campa grande de la pista de cemento, no era muy llano pero no importaba, no pensábamos hacer noche, solo descansar al mediodía tras la escalada y asearnos un poco. Hecho esto, subimos a hacer El libro de la Selva, una pequeña vía de cuatro largos que está en las las praderas de      El lugar es muy bonito y el ambiente, una mañana tan soleada, hacía muy agradable la actividad. Había otras dos cordadas escalando en paralelo en la Baloo y la Arista Mougli.

Cuando bajamos, las consabidas cervezas y una buena comida para después darnos una refrescante ducha. Luis me lavo el pelo en el grifo exterior. Tras el reseteo completo de tripulantes, ya solo quedaba asear y poner a punto la nave. Aprovecharíamos el traslado a Canfranc para pasar nuevamente por el área de Jaca. Mientras tanto, la tripulación de la Beni había contactado ya con nosotros. Estaban de camino, el punto de encuentro sería el aparcamiento del Tobazo.

Allí llegamos poco antes de las nueve. Yo aproveché el tiempo mientras esperábamos para acabar un trabajo de un cliente que tenía pendiente. Abrimos una botella de Alter y un sobre de salmón. Al rato llegaron Lola, Fernando y Vicky. Los reencuentros, en lugares como este, y sobre todo en este tiempo que tanto escasean, son especialmente emotivos.

[20210626 | sábado] Nos reunimos cerca de Canfranc con un grupo de Granito para escalar en el Col de los Ladrones. En aquella pequeña pared nos repartimos en distintas vías. Luis y yo hicimos primero en solitario la vía Flin y después, como tercera cordada (delante iban Viki y Lola, Fernando y Lluis) la Pepón Valenzuela. Ambas vías terminan en las ruinas de una instalación militar, desde allí se desciende fácilmente andando hasta el pie de vía. Cuando nosotros llegamos, tras hacer la primera vía, nos encontramos a Lluis, un amigo de Barcelona al que hacía tiempo no veíamos, que había quedado en acercarse para estar ese fin de semana con nosotros.

Tras una mañana de actividad frenética tocaba el receso, el descanso y la sobremesa que tantos placeres nos ha dado. En esta ocasión, Lluis había traído entre otras delicatesen unas alitas de pollo estofadas (a la «Angustias»), cuya receta anotó Luis porque lo cierto es que el plato estaba buenísimo y quería repetirlo y adoptarlo en su repertorio culinario. Al atardecer nos dimos un paso por el valle del Tobazo, donde estábamos aparcados, llegando hasta el fondo.

El resto de la tarde-noche hubo que refugiarse en la Beni, a causa del frío y el el viento.

[20210627 | domingo] La actividad para este día venia ya programada desde Madrid. Lola, Viki, Fernando y Lluis, así como un grupillo de Granito, subirían al Tobazo por la vía Valle de Canfranc. Luis y yo no les acompañamos esta vez. La rodilla de Luis le hizo desistir, todavía estaba débil y temía por la larga bajada desde la cumbre, ya que en esos momentos es cuando más se resiente.

Nosotros aprovechamos el momento para recorrer aquellos parajes con las lanzaderas. Primero bajamos hasta Canfranc-Estación. Compramos pan, cogimos agua de la fuente y visitamos el edificio de la estación internacional de principios del siglo XX tan bello. Después, tras dejar las compras en la nave, continuamos el ascenso por la carretera y llegamos la frontera Francesa, punto que nos hizo ilusión cruzar aunque fuera por un momento. También visitamos la estación de esquí de Astún. Subimos por las pistas un buen trecho, descubriendo un paisaje de alta montaña precioso. En un momento, con las lanzaderas, pudimos alcanzar una buena altitud. Qué gozada!

[20210628 | lunes] Desayunamos con mucha calma. La mañana preciosa y soleada así lo indicaba. Recogimos las naves y de camino paramos en Jaca para su aseo. Llegamos de nuevo a Panticosa a mediodía y atracamos las naves (Beni e Ipar) en paralelo en la campa de la pista de cemento, al lado de los árboles del camino. La gente de Granito quería tomase el resto de la tarde de descanso. Luis y yo quisimos escalar y volvimos a la zona de El Libro de la Selva, en esta ocasión para hacer la Baloo, al lado de aquella y muy similar.

[20210629 | martes] Hoy tocaba escalada grupal. Dos cordadas: Viki, Gema y Fernando, una, y Lola, Luis y yo, otra, haríamos Escalera de Color. Hasta el pie de esta vía subimos por ambas variantes de El Nano, los dos tríos en paralelo.

[20210630 | miércoles] De despedida hicimos El Ibón. Subimos tres cordadas, Luis y yo en la primera pues teníamos prisa y queríamos acabar pronto ya que nos esperaba una larga travesía de vuelta a casa, nosotros teníamos que irnos esta tarde a Madrid (el día 1 de julio, a las 8, tenía cita para una extracción de sangre en La Paz). Detrás venían Viki y Ferdy, y en la cola, Lola Gema y Fernando. Nos dimos prisa y ni siquiera esperamos al resto en la cumbre. Bajamos enseguida al aparcamiento y allí, mientras comíamos ya a toda prisa, llegaron los demás. Brindamos con el vino que nos había dejado Lluis y nos fuimos. De regreso, paramos al lado del castillo de San Esteban de Gormáz a tomar una merienda-cena cuando estaba atardeciendo. La luz era preciosa. Los anocheceres tardíos de junio, enamoran. Cerca de la 1 de la madrugada atracamos la nave en el hangar de Puerto Juande. La idea inicial era ir directamente a La Paz a dormir, pero nos dimos cuenta de que teníamos en casa el volante de la prueba y había que ir a buscarlo.