El que mas de un 70% de la superficie de La Tierra esté cubierta de agua es un dato que habla mucho del protagonismo de este elemento en el devenir de la vida en el planeta. A través de mares y océanos, unos pueblos se han puesto en comunicación con otros. buscando siempre las rutas más cortas. Pero también los ríos constituyeron las principales vías de transporte de personas y mercancías. Y allí donde escaseaban, en ocasiones se construyeron canales navegables para salvar las distancias. Desde la antigüedad la vida se ha ido organizando entorno a los ríos y recorrer las riberas es un proyecto de viaje por la historia no solo humana sino también natural.

Comenzamos aquí nuestro recorrido por el Duero y en esta primera incursión realizamos las etapas 1 y 2 del GR-14 (unos 75 km), desde las fuentes del río casi en la cumbre del pico Urbión hasta Soria. Fueron ocho días de caminata, cerca de 150 kilómetros en total, ya que los tramos cubiertos en cada jornada los hacíamos de ida y vuelta. Esta es la crónica completa de la expedición que nos llevó también a otros lugares con historia.

ÁLBUM DE FOTOS

[0320 | viernes] A las 11:40 dejamos atrás Puertojuande para subir por la A1 y atravesar Somosierra, abandonando así Libertonia. Poco después de bajado el puerto tomamos, como ya hemos hecho muchas otras veces, la carretera de Rascafría para dirigirnos a la provincia de Soria. En dos horas llegamos al yacimiento arqueológico de Tiermes, comimos, descansamos un ratillo y nos fuimos a recorrer las ruinas de la ciudad celtíbera enclavada en un paraje de gran curiosidad geológica. Más de dos horas nos entretuvimos en el lugar [Instagram]. Después trabamos de ver el museo monográfico pero estaba cerrado. Entonces pusimos rumbo a Berlanga del Duero adentrándonos de este modo en la cuenca hidrográfica del río que tenemos en mente recorrer, por la SO-P-4132, atravesando una amplia extensión de tierra yerma. A las 19:00 horas atracamos en la estupenda AC de Berlanga, un lujazo de área con vistas al castillo, a las afueras del pueblo. Desde allí hay un paseo muy agradable hasta el centro de este conjunto histórico muy bonito y bien cuidado. Hacía mucho frío y volvimos enseguida.

[0321 | sábado] Después de desayunar y antes de abandonar Berlanga nos fuimos a dar un paseo por el pueblo, ahora con sol y temperatura más agradable. A esa hora temprana, las 10 de la mañana, tanto el Palacio del Infantado como la Colegiata estaban cerrados. Aún así supongo que tampoco entraríamos a verlos. Recorrimos las calles centrales y volvimos al área de autocaravanas dando una vuelta por detrás del castillo, por un paseo que hay al lado del río Escalote (afluente de la margen izquierda del Duero) [Instagram].

A las 12:15 abandonamos Berlanga y en poco más de una hora llegamos al AC de Duruelo de la Sierra, la que sería nuestro «campamento» las dos noches siguientes. Media hora después salimos a hacer nuestra primera ruta por el GR-13, siguiendo la margen derecha del Duero desde Duruelo hasta Covaleda (ver track). Salimos del pueblo cruzando un pequeño puente sobre el río Triguera (afluente de la margen derecha del Duero) e inmediatamente nos acercamos al cauce principal del río. Estaba muy ilusionada, por fin ponía pié en tierra en ese recorrido que tanto había proyectado en los mapas, y documentado con textos y fotos explicativas de los documentos y guías consultados. Todo me resultaba familiar, como si ya hubiera pasado por allí muchas veces. El pinar y la roca musgosa que compone todo este tramo del curso alto del Duero entre Duruelo y Covaleda, mientras el agua surca sus orillas arenosas. Un entrono fresco y tranquilo [Instagram], por el que recorremos la senda que de la margen derecha del río que nos acerca al Puente de Santo Domingo (s.12). Poco después cambiamos a la margen izquierda y llegamos a otro de los puentes simbólicos: el de los Arrieros. Mas abajo el río se encañona y tenemos que subir un pequeño desnivel que se salva cómodamente gracias a unas rústicas escaleras hechas con troncos y piedras. Finalmente llegamos al Puente de la Arenilla de Covaleda, donde hay un área recreativa municipal en la que nos tomamos un descanso, sobre todo mi espalda recostada en el suelo, en una pequeña pradera al borde del río. Desde allí retomamos el regreso a Duruelo. En el camino de vuelta nos detuvimos a ver tres enterramientos en una zona de piedras y un grupo de musgosas piedras, que al parecer constituyen unos antiquísimos muros ciclópeos, restos atribuidos a una posible población celtíbera.

De nuevo en Duruelo, a las 18:45 horas de la tarde nos detuvimos en el bar La Huerta para satisfacer los antojos de torreznos de Luis. Primer intento: decepcionante.

[0322 | domingo] Subimos a desayunar a Castroviejo. El lugar es precioso y tranquilo, en el recuerdo la vez que habíamos subido hasta aquí por vez primera y los huevos que nos preparamos para comer en la tranquilidad de un día de diario cuando andábamos recorriendo las lagunas de Urbión [Camino Soria]. Poco a poco fue llegando gente, senderistas principalmente que aparcaban sus vehículos alrededor de nosotros. Nuestra intención esa mañana subir caminando desde allí a las Fuentes del Duero, muy cerca del pico Urbión. Nuestro intento resultó fallido, al menos en su totalidad. No contábamos con tanta nieve. No íbamos preparados y decidimos finalmente quedarnos a dos kilómetros exactos del nacimiento del río por temor a pegarnos un resbalón [ver track]. Aunque hicimos un buen trecho del recorrido de esa mañana por la nieve, el camino se iba empinando cada vez más y desde luego no merecía la pena arriesgarse a un pequeño accidente. Además, con tanta masa de nieve poco íbamos a ver de las fuentes, supusimos que estarían cubiertas por el grueso manto [Instagram]. Así que decidimos bajar (cuando estábamos en el mojón que señalaba el kilómetro 2 de esa etapa), ya volveríamos en otoño a repetir ese tramo y visitar el lugar del que brota el cauce principal del Duero.

De regreso en la nave tomamos algo y bajamos al AC de Duruelo. Desde allí partimos de nuevo hacia el paraje de Castroviejo con idea de unir el GR entre este lugar y Duruelo. Lo hicimos de una forma no habíamos previsto. Este tramo del GR-14 se cruza con un sendero (blanco y azul), la «ruta de las cascadas» que sube por otra parte del bosque hasta la parte sur del conglomerado de piedras de Castroviejo. Fue un acierto coger este ramal porque llegamos de este modo a enganchar con el lugar en el punto en el que lo habíamos dejado 5 años atrás, en la Cascada de las Ventanas [Instagram]. Desde Castroviejo retomamos el GR pero ahora hacia abajo y así cerramos el circuito [ver track]. A las 18:50 llegamos al área de autocarvanas de Duruelo. Tocaba comida y descanso. Ese día habíamos cumplimentado unos 9 kilometros de la etapa. Lo que supuso unos 18 kilómetros de caminata.

[0323 | lunes] Abandonamos Duruelo de la Sierra y llevamos la nave al Puente de las Arenillas de Covaleda, al área de recreo en el que finalizamos el tramo de la ruta del sábado con idea de retomar el camino de bajada del río desde allí [ver track]. La senda discurre por el valle muy cerca del río por su margen derecha en los primeros kilómetros y pasamos al lado del Puente de Soria (s.17). A esa altura aproximadamente, al otro lado del río está el campamento de la antigua OJE. Mas adelante, después de pasar al lado del camping y del antiguo chalet refugio de pescadores comienza la subida por una pista ancha de tierra, alejándose del agua, que nos dirige hacia la Sierra de Resoma. El valle se hace angosto y el río que abajo. Recorremos un largo y monótono trecho de bosques de pinares, los troncos cortados y los tractores arrastradores dormitan en las cunetas. En ocasiones el camino está muy destrozado por el paso de las anchas y pesadas ruedas. En la parte mas alta de la sierra los pinos dejan paso a los carballos rebollos. En el mojón que señala el kilómetro 27 de la primera etapa nos damos la vuelta, antes descansamos cuerpo y sobretodo espalda en una gran laja con vistas la Embalse de la Cuerda del Pozo.

En el camino de vuelta, cuando llegamos a la altura del río, la luz preciosa de la tarde caía sobre la ribera del Duero, entre pequeños arenales de río, pinares y praderas verdes. La estampa era preciosa [Instagram]. Cuando llegamos al área recreativa de Covaleda nos preparamos un estupendo refrigerio, bien merecido, que degustamos en una de las mesas bajo los pinares hasta que el sol se fue escondiendo entre las ramas a medida que bajaba hacia la tierra y el fresco no echó del lugar. Pusimos entonces rumbo al AC de Vinuesa que sería nuestro siguiente punto de pernocta. Esta enorme área municipal es de pago (5€ por día) pero la barrera estuvo abierta todo el tiempo (tres noches) que pasamos en el lugar. Aún así, nosotros muy ordenaditos pagamos la primera noche (de pardillos) pero ninguna más. Esa tarde leímos la leyenda de La Tierra de Alvargonzález, que Antonio Machado ubicó por estas tierras.

[0324 | martes] Salimos caminando ya desde el área de autocaravanas para enganchar con el GR-14 en la carretera principal y allí tomamos rumbo oeste [ver tack]. Hay que atravesar el embalse de la Cuerda del Pozo o como lo conocen por aquí de la Muerda por ser éste el nombre del pueblo que se quedó sumergido bajo las aguas en 1941 cuando lo realizaron. Al lado del puente que cruzamos esta mañana se pueden ver los restos del pequeño puente de piedra que cruza antiguamente el Duero. Nuestra ruta continúa entre bosques de rebollos y pinares por la margen derecha; pasamos sobre los restos de una antigua calzada romana y enseguida llegamos a Molinos de Duero, el primer pueblo que cruzamos. Sus casas de piedra muy bien arregladas hablan del esplendor de otros tiempos. El negocio de la madera y sobre todo el de los carreteros, se llegaron a contabilizar casi mil hacia finales del siglo 18, está patente en algunos de los elementos que decoran sus calles y en el homenaje impreso en una de las fachadas.

La distancia entre Molinos y el siguiente pueblo es muy corta. Enseguida llegamos a Saldurero, uno de los pueblos más pequeños de la provincia de Soria (145 habitantes). Allí a la entrada, en la baranda del Puente de los Carreteros que atraviesa el río pongo a reposar mi espalda (volvería a hacerlo a la vuelta). En paralelo dos filas de piedras cruzan el cauce para facilitar también el paso de peatones [Instagram]. El sendero nos lleva en una subida pronunciada hasta el Pico del Águila, envueltos por una pelada carballeira de rebollos que pinta todo el paisaje de gris. Desde lo mas alto donde están las antenas divisamos no solo gran parte del valle por el que discurre el recorrido que nos llevó hasta allí desde Vinuesa: abajo a la izquierda Salduero y Molinos de Duero, y al frente la parte mas extensa del embalse e incluso el puente que atravesamos con la furgo el pasao sábado cuando entramos en el valle [Instagram]. En ese punto recibí la llamada del médico que tenía citada para conocer los resultados de mi última analítica. Después continuamos por la pista forestal hasta el mojón del kilómetro 27, al que habíamos llegado el día anterior.

De vuelta paramos a «descansar» un poco en Salduero, en un pequeño parque de ejercicios al lado del río. Así que entrecomillo la palabra porque Luis se puso a hacer dominadas y a gorilear en las paralelas. Yo me tumbé de nuevo en la baranda del puente y después me colgué de las barras. En fin que es nuestro modo de darle cada uno a su cuerpo lo que necesita. Llegamos a Vinuesa poco después de las 6 de la tarde. Finalizábamos así la primera etapa del GR-14 (Fuentes del Duero-Vinuesa). Nos costó encontrar el mojón del kilómetro 36.

[0325 | miércoles] Como el día anterior salimos caminando de nuevo hasta la carretera principal a tropezarnos con el GR. Pero esta vez pusimos rumo al este [ver track]. El tramo de hoy de la segunda etapa que íbamos a comenzar (la mas larga del camino natural del Duero) nos llevaría bordeando el embalse por la margen izquierda, aunque la senda resultó muy incómoda, en ocasiones intransitable y sobretodo más señalizada. Fue de todas las que hicimos esta semana la peor con creces. A poco de salir ya el track del camino que estábamos siguiendo nos metió por unas praderas, en parte embarradas, sin señales ni marcas. Un tramo muy perdedero. Después nos devolvió a orillas del embalse, tras cruzar la carretera, por un cañaveral sucio y poco transitado. Resultaba complicado a veces avanzar. Pudimos ver en el centro del agua parte del campanario del antiguo pueblo de La Muera hundido en las aguas. En más de una ocasión hubimos de subir a la carretera para salvar un paso anegado por el agua. Finalmente decidimos hacer el último trecho por el arcén hasta llegar a la presa cabecera del embalse que nos a acompañado estos días [Instagram]. Pasada esta presa, que no solo regula el caudal en la parte alta del río sino que también se utiliza para abastecer de agua a la ciudad de Socia, continuamos un trecho hasta encontrar el mojón 10 de esta segunda etapa, al principio de un camino de bosque por el que llegaríamos al día siguiente hasta ese punto.

En vista del éxito decidimos volver a Vinuesa siguiendo en todo momento la carretera, si bien antes, nos acercamos a fotografía el mojón del kilómetro 9 que estaba entre la paresa y el club náutico. Cuando llegamos al área de autocaravanas comimos y descansamos, veníamos un poco aburridos del trayecto de vuelta que realizamos como no podía ser de otro modo a paso ligero. Más avanzada la tarde nos adentramos caminando en el pueblo a tratar de comprar algo de fruto ya carne. Pero el comercio local es de pena. Solo encontramos un pequeño autoservicio en el que adquirimos un par de plátanos (muy caros) y un kilo de naranjas, muy ricas por cierto. No como los dueños de la tienda que de «ricos» nada, mas sosos que pifio. Después fuimos a una carnicería y salimos sin comprar nada ya que el carnicero pareció no vernos siquiera, nos ignoró totalmente. Al final, volvimos a otra pequeña carnicería que habíamos descartado y compramos un par de hamburguesas. Menos mal que veníamos bien provistos de casas ya que por aquí no podríamos apañarnos.

[0326 | jueves] El tiempo estaba empeorando, las temperaturas a la baja y mucho viento toda la noche. La mañana amaneció nublada y poco apacible. Abandonamos Vinuesa con ese panorama y pusimos rumbo a Hinojosa de la Sierra, una pedania dependiente de El Royo en la que apenas viven 20 habitantes y que cuenta con un palacete del Conde del Infantado. Dejamos atracada la nave en una pradera al borde del río, tras cruzar un par de viejos puentes de madera y hierro. Allí mismo retomamos nuestra senda por una pista de tierra que subía por la margen derecha del Duero y nos llevaría al mojón del kilómetro 10 [ver track]. A mitad de camino aproximadamente cruzamos el pequeño pueblo de Vilviestre de los Nabos. Gran parte de este recorrido que hacemos hoy atraviesa el Valle de Cintora: extensas praderas inundables fácilmente reconocibles por la enorme cantidad de canto rodado salpicado sobre el verde de la hierba [Instagram]. El paisaje es enormemente llano. Solo al final, llegando ya casi al punto de enlace del sendero nos rodean los pinos. Allí, al lado del mojón 10 y al igual que el día anterior, reposé mi espalda. De vuelta, entre Vilviestre e Hinojosa, atajamos saliendo del GR por una pista totalmente recta que nos acercó más rápido al punto de partida. Una vez en la nave, y como nos quedaba de camino por carretera, unimos el sendero natural hasta el cruce con la pista que baja el Embalse de Buitrago (nuestro enlace del día siguiente), donde se encuentra el punto kilométrico 31 del GR.

A las 17:30 de la tarde llegamos al AC de Garray, muy cerca ya de Soria y sobre todo de lo que más nos interesa: el Duero. Aprovechamos el resto de la tarde para descansar. Hacía mucho viento y frío, y no nos apeteció salir a dar una vuelta por el pueblo.

[0327 | viernes] Después de desayunar, a las 10 de la mañana, salimos caminando pues la senda que recorremos pasa al borde del área donde hemos atracado y pasa cerca de la confluencia del río Tera con el Duero. Vamos camino de la presa de Buitrago, donde enlazaremos con el tramo anterior [ver track]. El recorrido de hoy atraviesa el Monte de Valosandero, un precioso bosque de carballos centenarios [Instagram]. Tras cruzar el azud del embalse de Buitrago tenemos que continuar un par de kilometros por la pista asfaltada que da servicio a la presa hasta encontrar el mojón 31 de la segunda etapa. De vuelta, al inicio tomamos una variante pintada de blanco y amarillo que transcurría más pegada al río por un pinar.

El tramo de hoy fue quizá el mas largo de todos los que hicimos estos días. Llegamos a la nave a las 15:26 horas. El resto de la tarde y del día fue de descanso. El frío no invitaba hoy tampoco a salir.

[0328 | sábado] Hoy nos tocaba el último tramo de esta segunda etapa del GR-14 que, precisamente, culminaba en Soria [Instagram]. Y hasta allí nos dirigimos, a la ciudad de los Torreznos con la intención de disfrutar un poco y recompensarnos por el camino realizado. Fuimos hasta el centro recorriendo los casi ocho kilómetros que separaban el área y por lo tanto el último punto de enlace de nuestra ruta particular con el puente de piedra medieval donde finaliza la segunda etapa. [ver Track]. Para volver de nuevo al área de autocaravanas utilizamos un sendero que bordea el río por la margen derecha desde ese mismo puente hasta el de Garray [ver Track].

Entre medias recorrimos parte del centro de la ciudad, comimos los afamados torreznos en la Plaza Mayor y llevados por el olor un bocadillo de chorizo en un asador callejero, con música, que había instalado en la plaza Ramón Benito Azeña Manos Unidas para recaudar dinero.

[0329 | domingo] Tras el desayuno pusimos rumbo al Campo Base pero con parada en Burgo de Osma. Allí llegamos cerca de la 1 del mediodia, muy buena hora para el aperitivo. Aparcamos al lado de la entrada de la muralla y en la plaza la gente esperaba la procesión del domingo de Ramos. Había ambiente por la calle, comenzaba una Semana Santa soleada y de buen tiempo y eso se notaba ya. Tomamos los torreznos en Casa Engracia y después otra cervecilla más en los soportales. Pasó la banda de vuelta de la procesión. Sonaba muy bien.

Preparamos algo de comer en la furgo y tras una pequeña siesta a las 17:48 arrancamos para hacer los últimos kilómetros del retorno. Llegamos a Puertojuande a las 20:09 horas.

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